Hace más de un siglo, en 1920, Francisco Bru, que había sido futbolista y después árbitro, y que en su primer partido de negro les enseñó a los jugadores una pistola para que supieran quién mandaba, se encargó de seleccionar a los futbolistas que acudirían a la primera cita oficial de España, los Juegos Olímpicos de Amberes. Nacido en Madrid, catalán a todos los efectos, Bru decidió contar con 13 jugadores vascos en una lista de 19. Había cinco de la Real Sociedad, cuatro del Athletic, dos del Arenas de Getxo y dos del Real Unión de Irún.

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