"El fútbol paga la tensión social en Francia"
Fuente: Marca Original en marca.com
<strong>Los Juegos Olímpicos no podían empezar con un altavoz más sonoro y desagradable</strong> que el vodevil del Argentina-Marruecos, un partido en el que el único que tuvo un comportamiento a la altura fue el sueco Nyberg, que hizo lo que muchos árbitros no se atreven: mandar a los jugadores al vestuario cuando los energúmenos intentan apoderarse de la situación.