El Fenix se lleva su premio con la victoria de Kastelijn
Fuente: El País Original en elpais.com
En el autobús del equipo SD Worx seguro que hubo risas, y alguna broma, porque una de las peores cosas que puede hacer una ciclista, –o uno–, es celebrar una victoria que no ha conseguido. Se contendrán las corredoras, porque quien lo hizo es su jefa de filas, Demi Vollering, y es una de las mejores del mundo. Pero sin saber lo que pasaba por delante, se lanzó a la piscina en la meta de Rodez, y aunque con cierta timidez, levantó los brazos, con una sonrisa de oreja a oreja, y se señaló el maillot. Pero resulta que más de un minuto antes, otra corredora, Yara Kastelijn, del modesto equipo continental Fenix, había hecho lo mismo, e incluso había tenido tiempo de atender a un grito del otro lado de la valla: “¡Yara!” y reconocer a su madre, o su tía, o su abuela, qué más da, y acercarse para darle un abrazo entre lágrimas.