El día más dulce de Thorfinnsson
Fuente: El País Original en elpais.com
El cerebro de los ajedrecistas está muy influido por patrones: estructuras típicas de piezas o peones de las que han visto partidas, quizá muchos años atrás, que pueden recordar de forma consciente o inconsciente; esto último es lo que llamamos intuición, que podemos definir como la memoria inconsciente.