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Baloncesto Copa del Rey

El crío al que no le gustaba ser alto es ahora el pívot de moda en Europa

Fuente: Marca Original en marca.com

Acabada la final de la Copa del Rey, todos miraban a <strong>Vincent Poirier</strong>, cuya actuación ante el Barcelona había sido colosal: <strong>17 puntos sin fallo (7/7), ocho rebotes, tres recuperaciones, dos tapones, una asistencia y 32 de valoración</strong>. Pero el MVP acabó en manos de Facundo Campazzo. El pívot francés no añoraba el galardón individual, sino que apreciaba el colectivo: <strong>"Es mi primera Copa. Hacía tiempo que la quería"</strong>.