El club de J.
Fuente: El País Original en elpais.com
Llevábamos tiempo sin acercarnos al campo de fútbol. Entre el parón de las navidades y una gripe compartida, ninguno de mis dos hijos había pisado el césped en cuatro semanas. El miércoles volvimos por fin. El mayor aún estaba tocado y con medicación, pero quiso acompañarme a llevar a su hermano al entrenamiento. Cuando cruzamos la puerta de metal del campo, quizá porque últimamente me pregunto mucho por el sentido de este fenómeno social que llamamos fútbol en lo que a los niños se refiere, busqué a J. con la mirada. Ahí estaba. Vestía un plumífero con el escudo del club y llevaba un balón bajo el brazo. ¿Por qué no has entrenado todos estos días?, le interpeló al mayor mientras el peque marchaba hacia la caseta de vestuarios.