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El clásico sobre un decorado

Fuente: El País Original en elpais.com

Tengo un amigo culé con nieto madridista, un niño listo como una ardilla. Mantienen una relación entrañable que me hace recordar la del personaje de La sonrisa etrusca con el suyo. Ni siquiera los clásicos que van contemplando juntos, con alguna frecuencia en el campo, la descarrila. Me contaba que en el último Madrid-Barça el niño empezó a abuchear a los del Barça al saltar al campo, como veía que hacían tantos a su alrededor. “¿Por qué haces eso? ¿No ves que si el Barça no saliera al campo no habría partido?”. El niño se calló. Poco más tarde, alguien de la fila de atrás estaba insultando feamente a un jugador del Barça y el nieto, cuando vio que el abuelo hacía ademán de girarse y reprochárselo, le cohibió: “¡Estate quieto!”. Y mi amigo le complació.