El capitán Sergio Ramos
Fuente: Marca Original en marca.com
<strong>Como cualquier otro aficionado del Sevilla, Sergio Ramos no lo ha pasado bien</strong>. No lo está pasando nada bien. La situación deportiva del equipo ha arrastrado por el fango todo ese ánimo e ilusión que traía el camero con su regreso a casa 18 años después. <strong>Su felicidad por defender al Sevilla en Champions se fue rápidamente por el sumidero</strong>. Ni siquiera podrá probar las mieles de qué significa competir con los de Nervión en la <strong>Europa League</strong>. Le queda apretar los dientes y sacar al equipo de una situación delicadísima. Al menos, con la victoria en Granada pudo sonreír. Respirar de alivio. <strong>La llegada de Quique ha sido un soplo de aire fresco</strong> y el propio Sergio Ramos completó uno de los mejores partidos desde su regreso.<strong> "Ojalá sea el comienzo de una nueva etapa"</strong>, afirmó el defensor, tras celebrar con los 700 sevillistas desplazados al Nuevo los Cármenes un triunfo vital para evitar el descenso.