Saltar al contenido

El campeón que tardó diez años en descubrir quién era

Fuente: Marca

Felix Gall tenía 17 años cuando se convirtió en campeón del mundo. Podría parecer el comienzo convencional de la historia de uno de esos elegidos destinados a dominar el ciclismo desde muy jóvenes. No fue así. El austriaco necesitó casi una década desde aquella victoria en Richmond para comprender realmente qué clase de corredor era. Entre medias hubo enfermedades, dudas, presión, un equipo en el que nunca terminó de encontrarse y hasta momentos en los que dejó de tener claro cuál era su lugar en el ciclismo profesional. Hoy pelea por las grandes vueltas desde la primera fila. El camino entre aquellos dos Felix explica prácticamente toda su carrera.