El camino de Rodrygo por el desierto
Fuente: Marca Original en marca.com
Durante meses, Rodrygo Goes caminó en silencio por un desierto que parecía interminable. Un tramo duro, seco, sin oasis, donde cada control se convertía en una prueba y cada remate en un recordatorio de que su magia estaba enterrada… pero no perdida. Hasta que, por fin, el brasileño volvió a encontrarse. Volvió ese futbolista punzante, atrevido, eléctrico; el que agarra el balón y lo convierte en un hilo indivisible con sus botas. Aquella versión que aparece en los grandes escenarios y derrumba ilusiones rivales con una naturalidad que muy pocos poseen.