El destino juntó a los dos equipos eliminados de la pasada edición de la Copa de la Reina por alineación indebida. Esta vez, uno frente al otro, y fue el Barcelona quien, sin tirar la moneda para conocer su suerte, superó al Sevilla en los cuartos de final (8-0) y revivió la goleada de ocho tantos del último encuentro entre ambos equipos el pasado noviembre en la Liga. Una pesadilla para Cristian Toro que se tornó recurrente y que no esperó ni él, ni Jonatan Giráldez que, en la previa al partido, aseguró no ser capaz de repetir aquel desorbitado resultado. Pero tras el encuentro, sus palabras resonaron a modestia y precaución, pero no a realidad. El Barça salió a repetirlo como si nunca hubiese sucedido. La reina de copas —ya son nueve las que llenan su vitrina— venció, una vez más, de manera contundente, sin opción para las sevillanas y sobrepasándolas para alcanzar la semifinal.

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