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El aprendizaje con fuego real de Camavinga

Fuente: El País Original en elpais.com

Al inicio de la velada, Carlo Ancelotti y Frank Lampard volvieron a fundirse en un abrazo, aunque esta vez con la seriedad que impuso la tensión del momento. Nada que ver con esa noche de mayo de 2011, cuando la vieja guardia del Chelsea de entonces se llevó a Carletto a cenar y a tomar unas copas por Londres para agradecerle los dos años que habían pasado con él tras el despido fulminante de Roman Abramóvich. Fue la primera vez que al técnico italiano le ocurría algo así en su carrera.