El 11 de septiembre de 2001 el mundo se detuvo durante unos minutos. A las 8.48 horas, hora local de Nueva York, un avión comercial impactaba contra la Torre Norte del World Trade Center. Quince minutos después, un segundo aparato se estrellaba contra la Torre Sur. Lo que inicialmente parecía un accidente se convirtió ante las cámaras de televisión en uno de los episodios más traumáticos de la historia reciente.