Desde que <strong>Jorge Luis Pinto llegó a su primera etapa como director técnico del Unión Magdalena en 1988</strong>, teniendo experiencia como preparador físico, asistente y habiendo sido principal en Millonarios e Independiente Santa Fe, se decía que su mayor amistad en el fútbol era la que había formado con Eduardo Dávila Armenta. Y solo por esa relación cercana, después de pasar por muchos clubes y selecciones nacionales, se entiende que <strong><a href=»https://www.marca.com/co/2024/11/29/674994d746163f16978b4571.html» target=»_blank»>el entrenador haya vuelto al equipo samario para sacarlo de la segunda división</a></strong>.

