Era un partido grande. Uno para empezar a salivar con los playoffs, que están a la vuelta de la esquina, pues arrancan a mediados de abril. Los campeones y lanzados Thunder recibían a los también enrachados Lakers. Shai Gilgeous-Alexander y Luka Doncic afrontaban un duelo que podía decidir el ganador del MVP de la temporada. Pero apenas hubo rivalidad ni colectiva ni individual. El base de los angelinos se lesionó y, mientras estuvo en pista, su equipo fue igualmente devorado por el rival. El partido acabó 139-96. Fue la séptima mayor derrota de la franquicia, a seis puntos del tope (-49 ante los Mavericks en 2017).

