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Doble duelo en la colina de Hinault para aclarar el Tour de Francia

Fuente: El País Original en elpais.com

Unas barras de hierro curvadas forman un hombre sobre una bicicleta clavado en una rotonda al comienzo de la cuesta de Domancy, y la figura se repite unos kilómetros más adelante, un relieve en piedra erigido en otra de los millones de rotondas, tantas parece haber, que regulan el tráfico insoportable entre Sallanches y Megève, a la sombra del Mont Blanc. Ambas creaciones representan la figura de Bernard Hinault, celebrando quizás la mayor de sus muchas machadas, el exterminio del Mundial de 1980, 107 ciclistas lo iniciaron, 15 lo concluyeron, y por delante de todos, El Tejón de Bretaña que logró que desde entonces la colina de Domancy, apenas seis kilómetros al 7%, con un cogollo central de 2,5 al 9,4%, llamada ya colina Hinault simplemente, se haya convertido en lugar de peregrinación para locos de los KOM del Strava y será el martes, quizás, la subida decisiva del Tour de Francia más igualado que se recuerda. El lugar del exterminio. O quizás no.