Días de fútbol y melancolía en Alemania
Fuente: El País Original en elpais.com
El contraste es notable. En 2006, Alemania organizó la Copa Mundial de Fútbol en un ambiente de júbilo colectivo bajo un lema hospitalario: El mundo como huésped en casa de amigos. Uno recuerda los colores de la bandera nacional por todas partes: en ventanas, bares y jardines; en forma de banderín colocado en coches, bicicletas y carritos de bebé; en pulseras, collares y demás bisutería. Y uno recuerda asimismo la ilusión general cifrada en la confianza que inspiraba el equipo y asentada en unos tiempos de bonanza económica y de alta autoestima nacional previos a la crisis financiera internacional de 2008.