Cambiar el ruido de una gran ciudad por la tranquilidad de un pueblo de apenas diez habitantes es una decisión que puede parecer difícil de entender para quienes están acostumbrados al ritmo urbano. Sin embargo, Gabriel Yáñez y Victoria Sancho decidieron dejar Barcelona para probar una forma de vida diferente en una pequeña localidad de la provincia de Soria, el pueblo de sus abuelas, donde habían pasado buena parte de sus veranos. Más de dos años después de dar el paso, ambos continúan instalados allí y comparten su experiencia a través de las redes sociales.