La sede de Ferrari, en Maranello, ha recibido la visita de una estrella. No se trata en esta ocasión de Hamilton ni Leclerc, sino del español Sergio Ramos, que ha acudido al mayor centro neurálgico de las pasiones automovilísticas en calidad de aficionado al mundo del motor, pero sobre todo en el papel de comprador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *