Dani Olmo quería una oportunidad. Y la tuvo frente a Albania: contestó con una asistencia para Ferran Torres. Sin embargo, el jugador al que le habían colgado el cartel del preferido de Luis de la Fuente, volvió al banquillo en el partido frente a Georgia. En la posición de mediapunta, el técnico colocó a Pedri. “No hay ninguna batalla con Pedri. Somos compañeros. Intento ayudar a mi equipo”, aseguró el 10 de España. Había tenido una nueva oportunidad. Y, de nuevo, no la desaprovechó. Esta vez para cerrar la goleada de España ante Georgia, el billete rumbo a cuartos de final.

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