De dejar fuera a Lamine Yamal por un acto grave de indisciplina a un regreso inesperado
Fuente: Marca Original en marca.com
Hace solo dos años, Julen Guerrero dejó de ser uno de los entrenadores de la Federación Española de Fútbol. Fueron cinco años de trabajo en los que pasó desde la sub-15 hasta la sub 17. Su despedida en el banquillo llegó en las semifinales del Europeo, con la derrota por 1-3 ante Francia. Ese camino quedó marcado por la decisión, en la Ronda de Élite, de dejar fuera a Lamine Yamal, Daniel Muñoz y Jesús Fortea por un acto grave de indisciplina. Al finalizar su contrato, la Federación decidió no renovarlo. Los resultados habían sido buenos, pero en pleno proceso de cambios tras la salida de Luis Enrique después del Mundial de Qatar, se optó por poner fin a la relación.