Con Ray Zapata podemos volver a soñar
Fuente: Marca Original en marca.com
Rayderley<strong> Zapata clavó su último movimiento y, entonces, explotó. Lanzó con fuerza sus brazos al aire, explotó de alegría. Había enterrado fantasmas.</strong> Porque dudaban de él cuando aterrizó en París. Una rotura fibrilar que terminó siendo mucho más grave le dejó tocado en la preparación, y Zapata tuvo que volver a encontrarse a sí mismo. Pero es un competidor, y<strong> tras un ejercicio mágico se ganó el derecho a soñar con las medallas</strong>. Otra vez. Sin fallar, hasta ser tercero de la clasificación del suelo.