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¿Cómo no querer ser Johan Cruyff?

Fuente: El País Original en elpais.com

Todos queremos ser Johan Cruyff algún día. O en algún momento de nuestras vidas, no importa tanto la unidad de tiempo como el sentimiento. Mi padre quiso ser Cruyff desde que vio una foto suya en una revista de aquellas que el franquismo apenas consentía. Y lo consiguió, al menos en sus años mozos. Luego, todo cambia. Y a mi madre le gusta recordarle que se casó con Johan Cruyff y ahora vive con Del Bosque: de la melenita al islote arremolinado, del rostro impoluto al bigote, de los pantalones acampanados al chándal. Joan Laporta también quiso ser Johan Cruyff alguna vez, lo que sumado a los intereses comerciales de Nike nos ha traído de vuelta una camiseta que parecía secuestrada por los complejos de unos y el dominio del relato de otros.