Es sorprendente todo lo que ha sucedido con Christa Pike cuyo caso ha dado un giro tan inesperado como impactante en Estados Unidos. La reclusa de 50 años, que el pasado miércoles sobrevivió a dos intentos de ejecución mediante inyección letal en Tennessee, se encuentra ingresada en el hospital, pero ya ha mostrado signos de recuperación. Es decir, está consciente y puede hablar, según han informado sus abogados.

