Alcaraz y Djokovic, de París a Melbourne y con una cicatriz de por medio
En un pequeño corrillo, a Carlos Alcaraz le delata el subconsciente y el viraje en el discurso: decir sin decir. Atrás queda la osadía de otros tiempos y en el mismo lugar. La bravuconería propia del veinteañero. “¿Qué le diría…
