Los comisarios se justifican por su lenta respuesta al fuego con Sainz
<strong>El coche de Carlos Sainz</strong> empezó, literalmente, a arder en el Gran Premio de Austria, cuando el <strong>Ferrari </strong>cabalgaba decidido hacia la segunda plaza, ocupada en aquel momento por Max Verstappen. Era un doblete claro para los de Maranello. Seguir…
