Y llegó el <strong>momento clave </strong>de la noche: <strong>punto 10 (Cese de los miembros del Consejo de Administración) </strong>y <strong>13 (Ejercicio de la acción social de responsabilidad contra los administradores)</strong>. Y se formó el lío. <strong>José Castro </strong>anunció el criterio de la votación afirmando que <strong>Del Nido no podía hacerlo. </strong>Y se formó el lío. «Este criterio no sólo es el más ajustado a derecho, sino que responde al auto de la <strong>Audiencia Provincial de Sevilla </strong>del pasado 12 de diciembre», anunció <strong>Castro</strong>, que recordó a <strong>Del Nido </strong>que sus <strong>acciones aprobadas no podían votar </strong>para destituir ni nombrar nuevos consejeros. Las 31.894 acciones agrupadas por Del Nido en 2018 fueron descontadas del quórum para la votación de la remoción del consejo. «<strong>Usted no sabe lo que es trilero, un juego que venden como el monopoly</strong>. Está haciendo un juego de trileros. Un juego de fichas. No tiene usted el apoyo del accionariado, con lo cual, cualquier acto que realice, si supero el test de resistencia, es ilegal», dijo el ex presidente, anunciando <strong>acciones jurídicas</strong>: «<strong>Creíamos que usted iba a respetar el derecho de la mayoría</strong>, y usted no tiene a favor la mayoría. El año que viene presentará usted unas pérdidas de 30 millones de euros y le <strong>rezo a la Virgen María para que no tengamos un accidente deportivo. </strong>La sociedad es un caos, porque no tiene capitán».

