Carolina Marín: “En el gimnasio trabajamos piernas y brazos; pero esto de aquí, la cabeza, es lo que conecta todo. ¿Cómo no va a haber que entrenarla?”
Fuente: El País Original en elpais.com
Rozaba ya con los dedos la final por el oro cuando, en París, su rodilla hizo crac. Otra vez, el cruel destino le privaba de su segunda presea olímpica. Desde ese instante y después de haber ganado “algo mejor que una medalla”, a Carolina Marín (Huelva, 1993) le ha cambiado la vida.