Carlos Alcaraz, un prodigio entre dos aguas: la fantasía y la razón
Fuente: El País Original en elpais.com
En ocasiones, no hay nada como un pequeño accidente para reaccionar. Pero que no se alarme nadie. Esta historia tiene un final feliz, de ahí que Carlos Alcaraz apriete el puño, sonría y aplauda desde el centro de la pista principal de Indian Wells, donde defiende el título obtenido hace un año y donde, también, quiere cerrar esa sequía que le impide alzar un trofeo que se le niega desde junio. La de este sábado es una buena forma de empezar: 6-7(6), 6-0 y 6-1 a Matteo Arnaldi, en 2h 13m, y cita en la siguiente estación del torneo californiano con Felix Auger-Aliassime, uno de los pocos rivales que dominan en el cara a cara (3-1) con el joven español, quien saborea y festeja porque las dos últimas semanas no han sido fáciles. Tras el ensayo light en Las Vegas frente a Rafael Nadal, una primera prueba con fuego real que resuelve con una triple interpretación positiva: la reacción, el marcador y la comprobación de que el esguince de tobillo (grado 2) que se produjo en el estreno de Río de Janeiro se recupera por los parámetros adecuados.
RYBAKINA, BAJA POR INDISPOSICIÓN
Al margen de Alcaraz, la jornada deparó también el avance de Roberto Carballés. El granadino venció a Flavio Cobolli por un doble 6-4 y se medirá en la próxima madrugada (no antes de las 5.00, Movistar+) al ruso Medvedev. En sentido opuesto, Nuria Párrizas cedió ante Anastasia Pavlyuchenkova (6-3 y 6-1) y, por tanto, la representación española desapareción del cuadro femenino.
Por otra parte, la campeona del año pasado, la kazaja Elena Rybakina, comunicó su baja poco antes de enfrentarse a Nuria Podoroska —debido a un problema gastrointestinal— y se expone ahora a la pérdida de 1.000 puntos, lo que pone en peligro el cuarto puesto que ocupa actualmente en el ranking de la WTA.
Otra de las notas reseñables del día fue la victoria de la veterana Angelique Kerber contra Jelena Ostapenko. Se trata de su primer triunfo contra una top-10 en más de dos años, dado que interrumpió su carrera por la maternidad. Hoy día, la alemana, de 36 años, es la 607ª del mundo.