Carlitos y el club de los intrépidos
Fuente: El País Original en elpais.com
Todo comenzó cuando un intrépido españolito del barrio de Chamberí hizo el hato y se lanzó a la aventura a finales de los cincuenta. Él quería ser como uno de esos caballeros australianos que dominaban el prácticamente inexplorado territorio de la hierba, donde hasta entonces solo había noticias de Lilí Álvarez. Ella, transgresora de inicio a fin, abrió camino en los locos años veinte, se quedó a un paso de la gloria en tres ocasiones (1926, 1927 y 1928) y luego llegó Manolo, es decir, Santana, otro pionero que, ahora sí, logró poner la guinda a esa valentía. Fue en 1966, el año en el que triunfó Inglaterra en el Mundial, el del baño de Fraga en Palomares y, por supuesto, el del gran pelotazo de Manolito en el All England Lawn Tennis & Croquet Club: 6-4, 11-9 y 6-4 al estadounidense Dennis Ralston.