Jan Buettner, en 2024, en su hotel de lujo en Weissenhaus (Alemania)

Cuando ya era millonario (inversor pionero en internet), Jan Henric Buettner se preguntó que actividades le enriquecían como persona: la música y el ajedrez, se dijo. Contactó en 2023 con el mejor jugador del mundo, Magnus Carlsen, y le propuso financiar la modalidad freestyle (con 959 maneras distintas de empezar una partida) que tanto gusta al noruego. Le encantó la compañía de los genios, y ahora, a los 62 años, el alemán será el sábado uno de los tres candidatos a la presidencia de la Federación Internacional (FIDE) en Samarcanda (Uzbekistán). Los pronósticos no le favorecen, por su inexperiencia, aunque sí puede ser decisivo en la segunda vuelta. Pero asegura que su único puesto aceptable es el número uno.

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