Brazos en cruz
Fuente: El País Original en elpais.com
El primer gol que Bellingham marcó con el Birmingham City fue un churro. Se acercó al área, amagó con dar un pase pero le dejaron unos metros y disparó; el balón golpeó a un rival y se coló despacio en la portería rival. El estadio enloqueció, él enloqueció, sus compañeros enloquecieron. La competición era la Championship, la Segunda inglesa. Pero Bellingham había cumplido 16 años dos semanas antes. Y se fue corriendo histérico agitando los brazos hacia la grada y se tiró de rodillas en el césped. Hubo que esperar a su segundo gol, tiempo después, en un partido en casa del Charlton. El balón le llegó franco dentro del área; a Bellingham le dio tiempo a colocarlo en un ángulo y se fue corriendo con los brazos en cruz a la grada en la que estaban los seguidores azules, se plantó delante de ellos y se quedó así, en esa postura. Fue en abril de 2020 y Jude Bellingham nunca dejó de hacer esa celebración desde entonces. Su impacto en el juego del equipo inglés fue tal que, tras jugar sólo esa temporada en el primer equipo, el Birmingham City retiró su dorsal, el número 22.