Malinin recupera su ser, pero no el alma, y gana su tercer Mundial
Ilia Malinin surge desde el infierno y exhala un grito terrorífico liberatorio. Azul translúcido, líquido en la mirada. Su padre, que lo ve, le suelta un sopapo verbal. “Cómo has podido fallar en eso”, le dice, y hace gestos con…
