Así se gestó el comunicado de la selección para condenar a Rubiales
Fuente: Marca Original en marca.com
Pasadas las una de la tarde se cerraron las puertas de la residencia de la <strong>Ciudad del Fútbol</strong>. Abrazos, reencuentros, saludos, preguntas por las vacaciones o los cambios de equipo. Lo normal. Una vez cumplidos esos pasos no hizo falta mucho para entender que esta concentración no era una más en la historia de la selección.