El partido ante la Roma evidenció que José Mourinho tienen muy clara la formación de su centro del campo tipo. El entrenador portugués apostó, una vez, por el doble pivote formado por Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni. El resultado fue decepcionante, hasta el punto de que, en el primer tiempo, el futbolista elegido para iniciar el juego en el Madrid no fue ni el uruguayo ni el francés. Esa tarea recayó en Thibaut Courtois, que, colocado entre los centrales, intentó hasta 19 pases largo, más que los dos futbolistas, en teoría, encargados de dar sentido al juego del Madrid. 

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