Un Getafe irreconocible, sobre todo en la primera mitad, se dejó sorprender por el Lugano para sufrir la primera derrota en la Conference League y seguir sin ganar en la tercera competición continental. Volvía el fútbol continental a Getafe, pero no fue un día de fiesta. Los de Bordalás no fueron fieles a lo que les pide su técnico y permitieron muchas facilidades al equipo suizo, que se puso las botas ante tanto regalo azulón. Desde 2016 no le metían una manita, lo que deja claro que el Getafe no fue el Getafe.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *