Al César lo que es del César y a De la Fuente lo que es de De la Fuente
Fuente: Marca Original en marca.com
Los temores saltaron por los aires. El miedo a que el efecto perverso de <strong>Luis Rubiales </strong> dañara a la selección se convirtió en un partido redondo de España. Para quien quiera quitar valor a lo firmado en el <strong>Dinamo Arena</strong> vale invitarlos a repasar los partidos de Georgia en su casa. Al César lo que es del César, a Luis de la Fuente lo que es de Luis de la Fuente, porque en Tiflis se vio a una España brillante, efectiva, contundente. Una España fiable, rotunda. Perfecta.