¿A quién le darían su último beso?
Fuente: El País Original en elpais.com
No soy del Betis -nací en la otra punta, cerca del fin del mundo-, pero confieso que lloré como una magdalena con la despedida de Joaquín. Y no solo porque dejé de ser joven en el mismo momento en el que se retiró el último futbolista profesional de mi quinta en Primera División. Las excepciones -incluso las que solo sirven para confirmar la regla- tienen un atractivo especial: el encanto del misterio. Y en estos tiempos raros en los que el fútbol se ha convertido en la herramienta más eficaz para blanquear los rincones más oscuros, resulta conmovedor ver a un jugador de la élite que no completa su plan de pensiones con petrodólares y dice adiós al campo en el club de sus amores.