El <em>Culebrón Mbappé </em>va a ser agitado hasta su desenlace, que está muy próximo. La recta final comenzó meses atrás, después de la eliminatoria de octavos de <strong>Champions</strong>. Entonces se abrió una ronda de conversaciones que fuentes conocedoras de la negociación señalaban definitivas. Sin embargo, el proceso se dilató por las amplias diferencias en dos conceptos clave: la prima de fichaje y los derechos de imagen. Había que sentarse, verse las caras y acercar posturas. Se paría de un escenario en el que el <strong>Real Madrid</strong> contaba con una baza que consideraba como decisiva: el deseo del jugador de ser futbolista del <strong>Real Madrid</strong>.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *