Maribel Verdú ha expresado su hartazgo ante la presión que reciben los personajes públicos para pronunciarse sobre todo tipo de cuestiones, desde la actualidad política hasta los debates sociales. La actriz considera que la fama no debería implicar la obligación de conocer cualquier asunto ni de ofrecer siempre una opinión fundamentada, especialmente cuando hacerlo supone exponerse a críticas y ataques.

