El Levante se agarra al aplazado ante el Athletic para dar la segunda alegría de la temporada a sus aficionados. La cita pendiente se aclaró antes del descanso con un doblete de Roger Brugué tras dos acciones más que desafortunadas de una zaga que hizo honor a la tonalidad pastel de su camiseta. ¡Menudos regalos! Los de Luis Castro plantearon el duelo con riesgo porque hasta el 1-0 no temieron dejarle el balón al Athletic. Se la jugaron a la carta de la falta de acierto en el remate que acompaña este curso a los leones. Y les salió mejor que bien.

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