En mayo de 2009, el fútbol alemán vio nacer un proyecto que desafiaba toda lógica tradicional. El RB Leipzig irrumpía en la base de la pirámide competitiva germana con una ambición tan grande como sus detractores. Tocaba abrirse camino desde las catacumbas de la quinta división regional. El plan requería paciencia, pero sobre todo una fe ciega en un modelo de gestión empresarial inédito. Y es que cuando Yohann Plenge, actual Director General (Managing Director) del club, se incorporó a la estructura en 2010 el equipo todavía pisaba campos de tierra y jugaba ante unos pocos cientos de espectadores.

