El Barcelona perdió su primer partido de la temporada en París. Fue una derrota en mayúsculas porque el equipo de Hansi Flick encajó cuatro goles. Demasiados. La defensa azulgrana hizo aguas en numerosos momentos del partido, circunstancia que aprovechó el equipo de Luis Enrique para noquear a su rival sin piedad. Y lo peor para el Barcelona es que los cuatro goles encajados se quedan cortos para los méritos y ocasiones que tuvo el equipo galo a lo largo del partido. En total, fueron 22 remates los que efectuaron los franceses, lo que provocó que Joan García se convirtiera en el mejor jugador del equipo azulgrana.

