Tres torneos seguidos sin una final bastan para que el pádel empiece a hacerse preguntas. Rotterdam, Düsseldorf y ahora Milán han dejado a Chingalán en una posición muy delicada ante el número 1, quizás antes de lo esperado, y eso hace inevitable plantearse si el proyecto de Ale Galán y Fede Chingotto está empezando a dar síntomas de desgaste.

