Muy desagradable. La noche en Mestalla tuvo un protagonista evidente: Hugo Duro. Al delantero se le ha apagado la luz, suele pasar con los futbolistas que llevan el peso del gol en sus equipos. Las malas rachas están dentro de su ADN y suelen saber convivir con ellas. Pero el caso del delantero madrileño se ha ido de las manos. Es cierto que su sequía, que ya viene de la pasada temporada, se está haciendo eterna y desesperante, pero el castigo al que le sometió su propia hinchada fue tremendo.

