Un hombre de 26 años falleció en China por una infección de rabia que inicialmente pasó inadvertida para los médicos, que atribuyeron su progresiva pérdida de movilidad a las secuelas de una caída sufrida mientras trabajaba. Sin embargo, el origen de la enfermedad estaba en la mordedura de un zorro que había sufrido cuatro meses antes y por la que no recibió profilaxis contra la rabia. El caso, publicado en la revista científica Frontiers in Medicine por especialistas del West China Hospital de la Universidad de Sichuan, pone de manifiesto las dificultades para identificar la variante paralítica de esta infección, cuyos síntomas pueden confundirse con los de otras enfermedades neurológicas.

