El Levante se abona a los finales agónicos. Si la pasada jornada empató in extremis ante el Sevilla, este viernes el Levante volvió a rescatar un punto sobre la bocina. Lo hizo en Riazor, cuando el Deportivo ya acariciaba la victoria.. Los granotas tuvieron nuevamente la suerte de su parte, ya que, con el 1-1, Jensen pudo cambiarlo todo poco después, pero estrelló en el larguero una ocasión clarísima. Ambos equipos suman un nuevo partido sin ganar, pero las sensaciones son bien diferentes para gallegos y valencianos.

