El Barcelona no tenía previsto reforzar el centro del campo el pasado verano. Tanto Flick como Deco consideraban que tenían jugadores suficientes para afrontar la temporada. Sin embargo, a principios de agosto surgió lo que se conoce como una oportunidad de mercado con Rodri. El Real Madrid estaba interesado en su fichaje, pero el futbolista, que quería dejar el Manchester City, prefería al Barcelona. Así que la dirección deportiva culé se puso manos a la obra para llevarlo al Camp Nou.

