El primer gol de Yan Diomande con el Real Madrid tuvo mucho más que una buena definición. Fue una jugada construida con precisión y una lectura perfecta de los espacios. Güler puso en marcha la acción, abrió para Valverde y el uruguayo, ubicado en el lateral tras la entrada de Vinícius que modificó el dibujo blanco, encontró la manera de romper las líneas del Villarreal.

