Una mujer de unos 60 años permaneció durante tres días junto al cadáver de su marido en su domicilio de una aldea de O Carballiño, en Ourense, porque no tenía dinero para afrontar los gastos del entierro ni contaba con un seguro funerario que los cubriera. La situación fue descubierta por varios vecinos, que finalmente alertaron al 112 ante la situación de extrema vulnerabilidad en la que se encontraba.

